Creamos una campaña que rompía con lo típico. En lugar de hablar de agua desde un enfoque técnico o institucional, decidimos llevarla al terreno emocional y cotidiano: momentos de calor, limones, hielo, piscina, familia, bienestar.
Una idea sencilla, directa y refrescante, que hacía que el mensaje entrara solo: hidratarse nunca había sido tan fácil.
Desarrollamos una campaña 360 pensada para convivir en la calle, en redes y en medios, con una estética veraniega potente y un lenguaje visual muy reconocible. Diseñamos piezas gráficas para soportes físicos y digitales. Creamos contenido específico para redes sociales, con una línea de mensajes centrados en salud, hidratación, sostenibilidad y bienestar. Produjimos materiales para prensa y difusión institucional, reforzando la presencia de la campaña en el entorno local y gestionamos la impresión y adaptación de creatividades para distintos formatos publicitarios.
La campaña no solo se veía: se sentía como verano.
Una acción que consiguió posicionar el agua del grifo como una alternativa moderna, saludable y responsable, conectando con la ciudadanía desde un enfoque positivo, cercano y visualmente muy potente. Porque a veces no hace falta inventar nada nuevo. Solo hace falta contarlo de otra manera.