El Ayuntamiento de Ayora quería impulsar el uso del contenedor marrón y reforzar la concienciación sobre el reciclaje orgánico en el municipio. El reto no era solo informar, sino conseguir que el mensaje calara y se convirtiera en hábito.
Construimos una campaña basada en la idea de comunidad, responsabilidad compartida y orgullo local. Porque reciclar no es una acción individual aislada, es una victoria colectiva.
Para darle personalidad propia, creamos una serie de personajes animados —un plátano, un trozo de pan, una cáscara de huevo y un brócoli— representando residuos orgánicos habituales. Todos equipados con la indumentaria de Ayora y el símbolo de reciclaje, convirtiendo el mensaje en algo cercano, visual y fácilmente reconocible.
Desarrollamos toda la identidad gráfica de la campaña y la adaptamos a múltiples soportes: cartel principal, folleto informativo, flyers, pegatinas y materiales impresos destinados a reforzar el mensaje en distintos puntos del municipio.
Paralelamente, gestionamos de forma estratégica las redes sociales durante toda la campaña, creando contenido específico sobre el contenedor marrón y desarrollando publicaciones, reels y stories alineados con la nueva identidad visual. El objetivo era mantener presencia constante y reforzar el mensaje de forma pedagógica y dinámica.
Una campaña visualmente potente, coherente en todos sus soportes y fácil de recordar. Un mensaje claro, una identidad reconocible y una estrategia sostenida en el tiempo para que, en Ayora, reciclar no fuera una obligación… sino una victoria compartida.